Recientemente, estuvimos de cumpleaños en casa y, como en todo buen cumpleaños que se precie, no podía faltar la tarta. En esta ocasión, dejamos a un lado las calorías y nos dimos un banquete chocolatero, mmm.
La tarta es facilísima de preparar y queda realmente rica, jugosa y con una cobertura para chuparse los dedos. Vamos, es una de esas recetas que hay que compartir por el bien de la humanidad :)
Tarta chocolatísima
Me basé en esta
receta de Rachel Manley y a continuación os dejo mi versión:
Para la tarta:
225 g de harina
350 g de azúcar moreno
85 g de cacao en polvo
1½ cucharadita de levadura
1½ cucharadita de bicarbonato
2 huevos
250 ml de leche entera
125 ml de aceite de girasol
2 cucharaditas de extracto de vainilla
250 ml de agua caliente
Para la cobertura de chocolate:
200 g de chocolate negro* (o negro con naranja para una combinación de sabores irresistible aunque la textura queda algo irregular)
200 ml de nata para montar
Para preparar la cobertura, calienta el chocolate en un cazo
con la nata hasta que se funda, removiendo y a fuego lento. Deja enfriar
durante 1 hora o hasta que veas que ha espesado.
Por otro lado, nos ponemos la tarta. Mezcla todos los
ingredientes (salvo el agua) en un bol grande hasta que tengan una consistencia
homogénea y ligada. Puedes tamizar la harina para evitar grumos.
Incorpora poco a poco el agua caliente mezclando bien. La mezcla
será bastante líquida.
Engrasa el molde para que no se pegue la tarta y vierte la
masa. Hornea a 180º C durante aproximadamente media hora, en función del horno.
Puedes pinchar la tarta con un palillo de madera y si sale limpio, está lista
;)
Deja enfriar completamente antes de recubrirla con la cobertura de chocolate (con toda, hay que intentar no comérsela a
cucharadas antes de tiempo…). En la receta original, se reparte la masa en dos moldes para posteriormente montarlas con cobertura entre los dos bizcochos, es algo más elaborado pero también quedará más jugosa.
Et voilà! ¡Ahora a disfrutar!
Olga